Estoy peligroso y seguro, como un carro que avanza con el capot abierto.
Por eso subo, trepo, voy llegando. Y junto a mi hay un motor que en vapor asciende.
Arriba pienso en las fábricas encima de las cuales llueve.
Arriba pienso que lo que abajo dije era tristeza, era en realidad una función, una especie de brazo en ejercicio, un puesto que asignado obedecía, cumplía su cargo.
Pero heme aquí, cansado y vital, máquina, cuerpo de túneles, enganches, atajos y cordeles, humedecido aquí, veo esta curva y me transformo en vértice.
Bajo a vapor, me escapo, voy bajando, sin saltos sin alegría, lento, voy bajando a vapor, y, sin jalar ni un solo alambre, guardo silencio.
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jueves, 21 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
Mercurio
¿Qué reconoceré fuera de mi ventana
si solo aparece Mercurio pintándome de gris?
¿Qué será de esta tierra azarosa
de ladrillos esparcidos
pulverizados en las montañas?
¿Qué puedo hacer si me paro en cruz
intentando sacudirte los brazos
que no tengo?
¿Qué sostendré en la punta del vientre
cuando faltes en mi casa?
¿Qué dibujaré en esta tierra de oxido
si ya mi boca aparece como ventana
en un charco desviado
por brújulas
y un desvarío de octubre al mediodía?
miércoles, 13 de octubre de 2010
Sin título
Ya me cansé de estas dos manos,
de sus cinco dedos
penetrando mi fosa nasal.
Ya me cansé de ver a mi hijo
lactando de tus pezones marrones.
Hoy, por primera vez,
he sentido la caída del Muro de Berlín,
el impacto de la tierra cayendo sobre la tierra,
veinte años después.
Bloque por bloque,
mano por mano
hoy he sentido cada herida del concreto
cada rasguño que le arde al humano.
Enciende la radio,
asómate por la ventana,
toma asiento y mira lo que pasó
cuando cuatro cabezas lo mutilaron.
Succiona la lengua universal,
déjate manchar con su saliva
y, ojalá sientas como yo,
que el mundo se esconde en una cueva de vidrios transparentes.
lunes, 11 de octubre de 2010
Imagen de verano con las paredes derrumbadas
Si fueras una hoja que cae en otoño y rueda hasta perderse de vista
Si fueras una calle de Budapest
con mercaderes y pecados.
Si tan sólo fueras las monedas que no tengo
la taza de café
y el cigarrillo.
No estaría imaginándote transmutada en mi frente y mi mentira.
domingo, 10 de octubre de 2010
Música desdentada
El Ruido germinal de los afueras
Plañido quieto en los intersticios
Del monte oculto,
¿Es el engranaje oxidado
De lo que en la noche se ensambla?
¿La niebla muerta entre los chorros fluviales?
¿El roble que cae y desafina
Lo que ondea en la hojarasca?
¿El eco de lo que en otro monte calla?
¿Qué es lo que suena, sino el piano oscuro
De lo que casi suena?
Aquí hay un mundo con flecos de inaudible trama
Pero yo he llegado al monte
Pero yo he llegado para hablar
Plañido quieto en los intersticios
Del monte oculto,
¿Es el engranaje oxidado
De lo que en la noche se ensambla?
¿La niebla muerta entre los chorros fluviales?
¿El roble que cae y desafina
Lo que ondea en la hojarasca?
¿El eco de lo que en otro monte calla?
¿Qué es lo que suena, sino el piano oscuro
De lo que casi suena?
Aquí hay un mundo con flecos de inaudible trama
Pero yo he llegado al monte
Pero yo he llegado para hablar
jueves, 7 de octubre de 2010
De lo eterno queda solo el perfil
De lo eterno queda solo el perfil
de lo que fue en la roca
unificado.
Todo en el campo es pliegue
y en el pliegue
lo contenido deja de hacerse sombra.
Así lo consumado aletea
sobre su propio ayer
y muerte.
También el espacio
posee una memoria próspera.
Más allá las cosas pasarán sin dejar rastro.
Tour de France
Serpentea la montaña
una mano
cada julio.
Mas aún debo cruzar el puente
entre lo dicho y el balbuceo
pero la mano serpentea.
Y pierdo el rumbo
entre luces y viento.
No olvido la serenidad de la vía
ni mi carne rumbo a la crucifixión.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Trescientos ochenta y dos g.
No he visto nunca una sola palabra.
Zumbido del miocardio ablanda volcadas suficiencias
A La holladura del microinstante nano.
Al fondo la ausencia de pared. No hay ni un zócalo que
Hierva horizontales ni amordace paralelos.
La placa, herrumbre de la ausencia, el tiempo en que no estábamos aquí
No Había MURO
No Hay Muro
El tiempo en que no estábamos aquí Algo pasó
Algo muy grande pasó exhibiendo artillerías separando junturas a balazos
Asolando vacuas latitudes exterminando vacas
Bombardeándose los pies cuando al contrario procurábase acabar con multitud de allís
y vientos.
No he visto nunca una sola palabra
Ni al fondo ni adentro ni latiendo en el umbral del viaje.
La finta del ocaso en la pared
No hay pared
No hay Muro
No he visto nunca una puta palabra
Solo he oído de un viaje.
Zumbido del miocardio ablanda volcadas suficiencias
A La holladura del microinstante nano.
Al fondo la ausencia de pared. No hay ni un zócalo que
Hierva horizontales ni amordace paralelos.
La placa, herrumbre de la ausencia, el tiempo en que no estábamos aquí
No Había MURO
No Hay Muro
El tiempo en que no estábamos aquí Algo pasó
Algo muy grande pasó exhibiendo artillerías separando junturas a balazos
Asolando vacuas latitudes exterminando vacas
Bombardeándose los pies cuando al contrario procurábase acabar con multitud de allís
y vientos.
No he visto nunca una sola palabra
Ni al fondo ni adentro ni latiendo en el umbral del viaje.
La finta del ocaso en la pared
No hay pared
No hay Muro
No he visto nunca una puta palabra
Solo he oído de un viaje.
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